Marcha en puntillas ¿Por qué sucede?

Muchos padres nos preguntáis en consulta por qué vuestros hijos andan de puntillas. Como es bastante frecuente últimamente, en este post vamos a conocer qué es la marcha en puntillas y por qué sucede.

¿Qué es la marcha en puntillas?

Algunos niños, al adquirir la marcha, lo hacen apoyando el peso de su cuerpo sobre los dedos de los pies. Si no se acompaña de otra sintomatología y el niño es menor de dos años, no debemos preocuparnos, ya que en la mayoría de los casos normaliza con el tiempo. Si el niño es mayor de dos años y sigue caminando de puntillas, generalmente lo hacen por costumbre, por lo que, si no hay una causa aparente, se denomina “marcha de puntillas idiopática”

¿Cuáles son las causas?

Como ya hemos dicho anteriormente, puede deberse a una simple costumbre, pero en algunos casos puede ser consecuencia de alguna otra patología como pueden ser: La parálisis cerebral, atrofia muscular, tendón de Aquiles corto o trastorno del espectro autista.

La marcha de puntillas idiopática es a veces hereditaria. En otros casos se adquiere durante el desarrollo por ponerlos precozmente a caminar, saltándose otros hitos anteriores del desarrollo como es el gateo o que el niño se mantenga por sí mismo de pie. También es frecuente que aparezca por un mal uso de aparatos que fomentan este tipo de marcha. Por ejemplo, los saltadores que se cuelgan en la puerta, los arneses, el «tacatá»… En definitiva, todo aparato que permita estar en bipedestación a un niño que todavía no está preparado para ello fomentará una marcha en puntillas. También pueden desencadenar otro tipo de desequilibrios musculares que pueden afectar en su desarrollo en mayor o menor medida. Por este motivo, evita poner a tu hijo en estos aparatos. Como mejor se desarrollan es en el suelo, explorando por sí mismos el entorno.

¿Cuándo debo consultar al médico?

Debido a la estrecha relación entre la marcha de puntillas y el desarrollo de determinadas patologías, es importante acudir al pediatra si tu hijo tiene más de dos años y además de este tipo de marcha presenta rigidez muscular. Este tipo de rigidez muscular pueden ser sobre todo la musculatura de la pantorrilla, falta de coordinación y equilibrio o retraso en el desarrollo, sobretodo de hitos motores.

¿Cómo se trata?

Dependiendo de la causa, se trabajará desde la fisioterapia para devolver la movilidad y la flexibilidad a la musculatura. Se deben evitar los acortamientos y las deformidades, mejorar la coordinación y el equilibrio y normalizar el patrón de la marcha. Si tienes alguna pregunta o necesitas más información sobre el tema, puedes solicitar una valoración con nuestra fisioterapeuta pediátrica, estaremos encantados de poder ayudarte.

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