Signos de alerta en el desarrollo del lenguaje – Clínica Atlas

Cuando hablamos de lenguaje nos referimos a la capacidad del ser humano para expresar pensamientos y comunicarse. El lenguaje se adquiere a través de la interacción del niño con el entorno, es decir, el niño desarrolla el lenguaje de manera innata a través de la imitación. Por tanto, las personas que estén en contacto con el niño, tienen una función de gran importancia en el desarrollo del lenguaje, pues la estimulación que reciban va a determinar en gran medida la aparición y el ritmo del lenguaje.

Existen dos etapas en el desarrollo del lenguaje, la etapa prelingüística que va hasta los 12 meses y en la que el lenguaje no tiene intención comunicativa; y la etapa lingüística o verbal que se da a partir de los 12 meses y es cuando el lenguaje comienza a tener intencionalidad comunicativa.

Signos de alerta

Los signos de alerta son aquellos indicadores que nos permiten prever la posibilidad de que en un futuro más o menos inmediato, el niño tenga algún retraso o problema en el desarrollo, que le haga desviarse de lo que entendemos por «rango de normalidad«.

Es importante detectar cuanto antes los problemas del lenguaje o de la comunicación, ya que es fundamental la intervención temprana para obtener los mejores resultados.

 

Etapa prelingüistica (0-12 meses)

De 0 a 4 meses:

  • No succiona bien (atragantamiento con líquidos).
  • No sonríe ante las caras o voces familiares (entorno a 3 meses).
  • No mantiene contacto ocular.
  • No reacciona ante sonido ni voz.
  • No emite sonidos.

De 4 a 8 meses:

  • No mueve la cabeza hacia los sonidos o la voz humana.
  • No intenta imitar los sonidos del adulto.
  • No responde a los cambios de entonación del adulto.
  • No aparece balbuceo.

De 8 a 12 meses:

  • No gira la cabeza al oír su nombre.
  • No presta interés a los juegos repetitivos tales como el cu-cu.
  • No utiliza gesto como “adiós”, “palmitas” (12 meses)

 

Etapa lingüistica (+12 meses)

De 12 a 18 meses:

  • No dice ninguna palabra con significado.
  • No señala cuando quiere algo.
  • No comprende órdenes sencillas como “no”, “toma”, “dame”, etc.
  • No produce sonidos con intención comunicativa.

De 18 a 24 meses:

  • Falta de respuesta a palabras como: dame, mira, ven.
  • No usa la palabra con significado de frase para comunicar lo que quiere.
  • No utiliza el “no”.
  • No acepta bien la dieta sólida ni mastica.

Hacia los 2 años:

  • No utiliza el juego simbólico (Preparar la comida, etc.)
  • No dice su nombre.
  • No construye frases de 2 palabras.
  • Su vocabulario no va en aumento de forma regular.
  • Mastica con dificultad.

Entre los 3 y 4 años:

  • Utiliza pocos verbos en su lenguaje.
  • No realiza frases de tres o más palabras
  • No hace preguntas.
  • No utiliza el plural.
  • Tiene babeo o una mala formación de los dientes.
  • Su habla no pueda ser entendida por personas que no forman parte de su núcleo familiar.
  • No utiliza oraciones complejas.
  • No realiza preguntas del tipo: ¿qué? o ¿dónde?
  • Incapacidad para expresar lo que está haciendo.
  • No tiene mucho vocabulario.
  • Cambia rápidamente de actividad sin entrar plenamente en ninguna.
  • No interacciona con otros niños.
  • No pronuncia bien muchos sonido.

Entre los 4 y 5 años:

  • Respira con la boca abierta.
  • Traga enseñando la lengua (deglución inmadura)
  • Tiene dificultades para jugar con el lenguaje (rimas, adivinanzas, trabalenguas sencillos)
  • No puede relatar hechos sencillos.
  • No pronuncia bien todos los sonidos de lenguaje ni se explica correctamente.
  • Confunde palabras como antes/después, hoy/mañana.
  • Dificultad para narrar sucesos que han ocurrido.
  • Al escribir el trazo es poco uniforme.

De 5-6 años:

  • Persisten dificultades de articulación.
  • Errores en la estructuración de frases.
  • Tartamudeo.
  • Dificultad en la comprensión de oraciones.

 

Signos que nos deberían alertar a cualquier edad

  • Deja de aprender cosas nuevas o se produce un retroceso, olvidando lo aprendido.
  • No reacciona a ruidos repentinos.
  • No muestra interés por el entorno.
  • Evita el contacto ocular.
  • No sonríe socialmente o no responde a la sonrisa de su madre.
  • No tolera los cambios y tiene rabietas muy frecuentemente.
  • Tiene movimientos extraños o repetitivos: andar de puntillas, balancearse, golpearse la cabeza…
  • Tartamudea durante un periodo largo de tiempo.
  • Presenta frecuentemente ronquera.

 

No son signos de alerta en los primeros años

  • Si repite sílabas al empezar las palabras.
  • Son normales procesos de simplificación del habla:
    • Sustituir fonemas (dame → tame)
    • Reducir las palabras (plátano → ano)
    • Suprimir sílabas en palabras (chupete → pete)
  • Los errores articulatorios (que no pronuncien bien una “letra”) → hay fonemas que tardan más.

Si tienes alguna duda sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo o quieres más información sobre los signos de alerta, no dudes en contactar con nosotros.

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