Beneficios del entrenamiento de fuerza

Es bien sabido, tanto por parte de los sanitarios como de los pacientes o personas que no se dedican a trabajar en el ámbito de la salud, que la práctica de ejercicio físico de forma regular es uno de los elementos más importantes (si no el que más) en el ámbito de la prevención, mantenimiento y promoción de la salud.

Así, dentro ya de un contexto más específico, el uso de la actividad física como medio de tratamiento, o del llamado ejercicio terapéutico, es una de las herramientas más poderosas que tenemos los profesionales de la salud para el tratamiento de diferentes patologías, así como para la recuperación del estado de salud de nuestros pacientes.

En particular, este ámbito compete a los fisioterapeutas, verdaderos expertos en el ejercicio terapéutico.  La sociedad, poco a poco, va evolucionando hacia un estilo de vida más activo, saludable, de autocuidado y de menor dependencia del enfermo (o no enfermo) del sistema de salud y el profesional sanitario. 

Dentro de la práctica de ejercicio físico, tradicionalmente, ha habido dos ámbitos a los que siempre se les ha dado mucha importancia, puesto que se creía que eran los que más beneficios para la salud otorgaban.

Uno de ellos es el ejercicio cardiovascular, el cuál ha estado muy presente en el tratamiento y la rehabilitación de patologías respiratorias, vasculares, cardíacas… Y otro, quizá el más utilizado en el ámbito del deporte como elemento preventivo, ha sido el trabajo de flexibilidad. Hasta hace poco (y todavía actualmente), un deportista no estaba completo si no realizaba estiramientos de forma regular. Hoy en día, sabemos que, a pesar de que los estiramientos son importantes y pueden ayudar para según qué problemas, no lo son tanto como siempre se ha pensado, al menos con respecto a la prevención de lesiones. 

Dentro de estos ámbitos, del tratamiento de diferentes patologías, así como de la prevención de lesiones o dolores tanto en el deporte como en la vida cotidiana, existe una tercera variable que ha cogido mucha fuerza en los últimos años.

Esta es el trabajo de fuerza, o entrenamiento de resistencia. Para empezar a hablar sobre este aspecto, deberíamos hacernos primero la siguiente pregunta:

“¿Qué es la fuerza?”

Pues bien, la fuerza se define como la capacidad de nuestra musculatura de oponerse o vencer a una resistencia. Numerosos estudios e investigaciones colocan al trabajo de fuerza como la capacidad física más importante a trabajar si lo que queremos es mejorar nuestra salud.

Hace unos años, el trabajo de fuerza o de musculación estaba reservado únicamente a aquellos que lo único que pretendían era desarrollar una estética determinada con una gran masa muscular y con una musculatura muy visible y marcada, el llamado fisicoculturismo.

A pesar de que eso sigue presente a día de hoy, y mucha gente, profesional o aficionada, entrena fuerza para conseguir un determinado aspecto estético, el trabajo de fuerza va mucho más allá.

En la actualidad, el trabajo de fuerza, como ya hemos comentado, es utilizado en equipos y deportistas, tanto profesionales como amateurs, tanto para la prevención como en la mejora del rendimiento deportivo, convirtiéndose en la parte central de la recuperación de lesiones tan habituales en la práctica deportiva como tendinopatías o las lesiones musculares; son parte fundamental de tratamiento y prevención de diversas patologías, tanto dolores musculo-esqueléticos, como las lumbalgias o las cervicalgias, así como patologías de mayor gravedad como pueden ser la esclerosis múltiple, procesos oncológicos, enfermedad del Parkinson o la diabetes mellitus, entre muchas otras.

El entrenamiento de fuerza y el desarrollo de la masa muscular ha demostrado tener un efecto preventivo en la posibilidad de enfermar de numerosas patologías o condiciones, tan habituales hoy en día como la hipertensión o la artrosis, y en general, en la reducción de la mortalidad y la mejora de la calidad de vida. Por otro lado, puede ser nuestro mejor aliado en procesos de recomposición corporal, pérdida de peso o quema de grasa. 

pareja de dos personas mayores activas y saludables o jubilados o personas maduras haciendo ejercicio juntos en el gimnasio sosteniendo una pesa en sus manos y haciendo sentadillas - concepto de dieta de estilo de vida fitness

Con esto, no pretendemos decir que el entrenamiento cardiovascular o de la flexibilidad no sea beneficioso, ni mucho menos haya que dejarlo de lado para centrarnos exclusivamente en la fuerza, ya que estos también presentan muchas ventajas y beneficios tanto en personas sanas como en aquellas con diversas patologías.

De hecho, lo ideal, y lo que así está demostrado, es que se combinen diversas disciplinas, en la que se trabajen diferentes capacidades, para una mayor mejora de nuestro estado de salud. Siempre debemos partir de la base de que todo lo que sea practicar ejercicio físico es increíblemente beneficioso para nuestra salud. Dentro de eso, sí que sabemos que, si solo nos pudiéramos quedar con una cosa (por cuestión de tiempo o preferencia), el trabajo de fuerza es el que más beneficios nos puede aportar en la mayoría de casos.

Por lo tanto, es un aspecto que siempre debemos considerar en el tratamiento de casi cualquier patología, y poco a poco debemos incorporarlo a nuestra práctica regular de ejercicio físico. Si tienes cualquier duda sobre cómo el trabajo de fuerza puede beneficiarte en una patología concreta, o aprender a cómo aplicarlo en tu caso, no dudes en consultarnos. 

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