¿Qué es la deglución atípica? Trastornos y consecuencias – Clínica Atlas

¿Qué es la deglución atípica?

La deglución atípica consiste en la colocación inadecuada de la lengua, los labios o la musculatura peribucal en el momento de tragar el alimento.

Existen dos tipos de deglución atípica:

  1. Deglución con interposición lingual

    Que se puede dar de dos formas diferentes: por la interposición de la lengua entre los dientes en la parte frontal o larteral, o por la presión de la lengua contra la cara posterior de los incisivos superiores o inferiores durante la deglución. Lo que provoca la inclinación de los dientes superiores o inferiores según donde se apoye.

    Esta interposición lingual se observa también en reposo y durante la articulación.

  2. Deglución con interposición labial

    Ocurre cuando en el momento de la deglución, el cierre bucal no se realiza por el contacto simple del labio superior con el inferior. Produciéndose una fuerte succión del labio inferior, que se interpone entre los incisivos superiores e inferiores.

    Los incisivos inferiores de esta manera se inclinan en sentido lingual, apiñándose, mientras los incisivos superiores se vestibularizan. El labio superior al no participar en la deglución, se queda sin fuerza y adquiere un aspecto de labio corto.

Consecuencias

  1. Mordida abierta

    Espacio entre los dientes superiores e inferiores al morder. Lo que provoca que no se pueda cerrar completamente la boca. Uno de los principales motivos suele ser por la succión del pulgar en la infancia, o por el uso del chupete de forma prolongada. Tipos de mordida abierta:

    -Mordida abierta anterior: No hay solapamiento entre los dientes frontales opuestos cuando los dientes están mordiendo.
    -Mordida abierta lateral: al morder queda espacio entre los dientes posteriores opuestos de ambas arcadas.

    deglución atípica, Clínica Atlas
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  2. Adelantamiento de los dientes superiores con separación


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Factores de riesgo

  1. Tipo de alimentación

    BiberónEl uso de biberón es considerado una de las causas más frecuentes de la deglución atípica. El uso del biberón tiene un tiempo limitado y se debería retirar con el nacimiento de los dientes de leche. Pues de no ser así, puede ocasionar mordida abierta y adelantamiento de los incisivos superiores.

    Además es bastante complicado conseguir hablar teniendo la tetina del biberón en la boca, por lo que el desarrollo del habla puede frenarse o ir más lento de lo habitual.

    Comida triturada: Otro factor importe es el uso de alimentos triturados más allá de la edad adecuada. No utilizar la alimentación correcta tardando mucho en introducir sólidos en la dieta del niño exige poca actividad de la musculatura perioral, lo provoca problemas del tono muscular y como consecuencia, falta de sellado labial, durante el acto de deglutir.

    Se observa babeo, sobras de alimento en la boca y la comida se sale fuera.

  2. Hábitos orales nocivos

    Un mal hábito oral durante la infancia puede producir una alteración en el desarrollo bucal, lo que se traduce en una deformación.

    Chupete La succión prolongada del chupete provoca un estrechamiento del paladar y una mordida abierta, que impide que los dientes superiores lleguen a contactar con los dientes inferiores.

    Además el uso continuado del chupete en la boca, dificulta los movimientos linguales del habla. Para una correcta articulación de los fonemas, es necesario que el niño tenga una boca normal, es decir, con los dientes bien encajados. El chupete también puede hacer que el bebé se acostumbre a respirar por la boca.

    Chuparse el dedo: La succión del dedo es cuando el niño se introduce el dedo en la cavidad oral,  por lo general el pulgar.  Este es un hábito que debería desaparecer en el niño a los 3 años aproximadamente, debido a que a esa edad ya están todos los dientes de leche en boca y puede desencadenar problemas.

    El movimiento del chupeteo del dedo va empujando el paladar hacia arriba y lo va deformando. Además la succión continuada y el movimiento del dedo produce a su vez el desplazamiento de los dientes superiores y mordida abierta anterior, que deja una abertura entre las dos arcadas dentales por donde tiende a salir la lengua.

Trastornos asociados

Aunque en ocasiones la deglución atípica se presenta de forma aislada, es frecuente que forme parte de cuadros más amplios en los que estén implicadas otras funciones orales.

  1. Respiración bucal

    Existe una clara relación entre la respiración bucal y la deglución atípica. Cuando en lugar de una respiración nasal se produce una respiración bucal, se observa un patrón bucal en el que la boca se mantiene entreabierta y la lengua en posición baja y adelantada, para permitir el paso del flujo de aire.

  2. Alteraciones en la masticación

    La masticación correcta se realiza con los molares posteriores, y es necesario que los dientes de la arcada superior contacten con los dientes de la arcada inferior. Cuando hay deglución atípica existe una masticación unilateral, ruidosa y con un excesivo movimiento.

  3. Problemas de ortodoncia

    La deglución atípica como hemos dicho anteriormente puede provocar deformaciones dentarias si no es tratada a tiempo.

    En los casos en los que hay una deglución atípica y se recomienda el uso de ortodoncia, es necesario corregir primero esta forma de deglución acudiendo a un logopeda. Ya que si no se corrige la deglución atípica, la lengua seguirá ejerciendo presión sobre los dientes y con el paso del tiempo, cuando le hayan quitado la ortodoncia, estos volverán a adelantarse.

  4. Dificultades de articulación

    La deglución atípica en la mayoría de los casos provoca problemas del habla, ya que la agilidad lingual y labial se verá comprometida, debido a la mala colocación de los dientes.
    Por un lado, la interposición lingual produce un adelantamiento de los dientes incisivos superiores, mientras que la interposición labial produce una retracción de los inferiores. Ambas anomalías conducen a una oclusión dental incorrecta y a mordida abierta, lo que provoca dificultades en la articulación de algunos fonemas siendo los más alterados los fonemas [s], [z], [n] y [l], así como los dentales [t] y [d]. Destaca principalmente el sigmatismo (dificultad con [s]) que puede ser frontal o lateral, así como la imprecisión articulatoria.

Conclusión

Es muy importante anticiparse a este tipo de problemas en una edad temprana, por lo que adquiere especial relevancia prestar atención a los hábitos de prevención descritos anteriormente.

Una evaluación e intervención logopédica temprana es imprescindible, pues una reeducación del patrón de deglución en los primeros estadios, puede evitar el uso de ortodoncia y problemas del habla.

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